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jueves, 29 de diciembre de 2016

Interior y motor

Si en el anterior post vimos como era el estado del exterior el primer día que llegué con las llaves al coche en el cada vez más lejano 2009, hoy vamos a ver como estaba el interior y parte de su mecánica.

Al abrir el capó me encontré con el M40 1.8 inyección de gasolina de 115cv. No me sorprendió porque al ser un E30 Post era lo lógico poniendo en la zaga 318i(único emblema que quedaba sin robar).


Había literalmente kilos de mierda pero pasando algo la mano vi que el bloque estaba amarillento,
eso era buena señal porque eran los restos de un producto protector que echaban en BMW y además no se apreciaban fugas de ni de refrigerante ni de aceite.


Todo parecía estar en buen estado, sucio pero bien y completo.


Vale sí, se ve en las imágenes algo manchado de aceite la zona del tapón pero eso es porque abrí para echar un buen chorro de aceite y girar manualmente el motor para que engrasara un poco, ya que la intención era ver si arrancaba y después de tantos años apagado era lo mejor que podía hacer.

El motor obviamente no arrancó a la primera, pero fue porque la batería estaba muerta. Es por eso por lo que se ve una batería limpia en las fotos, puse una batería nueva y arrancó perfecto a la primera. Cosa de magia.

Apenas tenía refrigerante, tan solo un poco en el fondo y no era refrigerante era agua. Eso me hizo temblar, porque se que se estuvo rellenando con agua mientras se usaba y ya sabemos como oxida ese mal hábito que tienen algunos conductores.


Mirando por debajo se veía mucho aceite, pensé que sería la junta del cárter pero no. Resultó ser una fuga de liquido de dirección a la altura de la salida del bote, muy arriba. Pero el caso es que había ido escurriendo hasta la cremallera de dirección y con el movimiento había ensuciado todo el bajo incluyendo el propio cárter. Más adelante en el tiempo me enteré que es una especie de mal endémico y que muchos E30 fugan líquido de dirección de esa forma. La cremallera de dirección en cambio no fugaba. Un momento!! me comentaron que la dirección estaba muy dura, que no tenía dirección asistida, vale ahora ya sabía que sí tenía y que el problema estaba ahí. Que apenas tenía liquido porque todo estaba fuera ensuciando todo el bajo del coche.


La cuna de la rueda de repuesto se veía bien y sin óxido pese a estar parcialmente doblada hacia adentro para dar cabida al gancho de remolque. En la imagen esto no se ve.


El diferencial trasero estaba llenito de grasa. Es más yo diría que tenía más grasa fuera que dentro del propio diferencial. Aunque no levanté el coche ya se podían apreciar algunos guardapolvos bastante rajados.


Al arrancar el motor y escapar por el escape una pequeña humareda pude oír dos sonidos distintos. El primero el ronco escape que estaba claro que fugaba porque parecía un coche de rally. El otro sonido venía del motor. Sonaban los taqués que daba gusto o mejor dicho disgusto. Se habían propuesto regalarme una sinfonía o yo que se machaque de oídos. Lo achaqué a falta de aceite pero no, los taqués en este modelo de motor suelen sonar mucho y el desgaste es un mal endémico que no hace más que empeorar unido a un mal mantenimiento o mala elección de aceite o ambos.


EL INTERIOR

Abrí la puerta y me alegró ver que las cerraduras funcionaban muy bien aunque no tenía cierre centralizado, ya lo comenté en el post anterior, cero extras excepto el techo. Las gomas de las puertas estaban en excelentes condiciones, sucias pero en buen estado, al cerrar las puertas el sonido era bueno también. Perfecto! un problema menos. Al mirar el oscurísimo interior en el más oscuro aún garaje, vi que obviamente los plafones de luz del interior no funcionaban ni aún con la batería nueva puesta ¿tal vez las bombillas? Me alegró ver que las cuatro puertas tenían sus paneles del modelo que imita cuero, justo como a mi me gustaba y en muy buen estado. En 2009 aún no era ni raro ni caro conseguir esos paneles pero me gustó ver que era algo de lo que no me tenía que preocupar y me chocó ver ese acabado en un coche con cero extras a parte del techo y la dirección asistida.


Ninguno de los espejos retrovisores funcionaba pero tenían regulación eléctrica. Esto sería otra cosilla a reparar junto a los desgastados tiradores.


Tanto los asientos delanteros como los traseros tenían unas horribles y viejunas fundas llenitas de polvo. Al levantar parcialmente las delanteras vi que los asientos tenían cierto desgaste y el del conductor estaba totalmente rajado. La banqueta de los traseros no estaba mal pero el respaldo estaba totalmente destruido con la espuma y alambres al aire. Un tigre se sentó detrás o algo así no se.




Lamentablemente no tengo fotos de todos los desperfectos de los asientos de ése mismo día, pero más adelante os los enseñaré en la remodelación del interior. No tenían desperdicio.

Pese a ser un E30 pelado de extras, como buena unidad importada de Alemania tenía sus rarezas y pese a no tener ni aire ni elevalunas ni cierre ni nada de nada sí contaba con techo solar de origen. Mi suegro me comentó que al comprarlo funcionaba, pero que que en los últimos tiempos antes de dejarlo "aparcado" dejó de hacerlo. Bueno tal vez el problema estaba en que la manivela(porque el techo es manual) estaba tirada sobre el salpicadero.


Como podéis apreciar tampoco tiene el ordenador de abordo check control en el techo.


El estado del cenicero era dantesco, yo no fumo así que no digo más...


Pasando al maletero vi que el plafón de luz si funcionaba y que el pequeño porta herramientas estaba descolgado pero tenía casi todas las herramientas :) mira, una buena noticia.


Las gomas del maletero estaban en muy mal estado y para colmo me encontré el bajo del salpicadero del lado conductor tirado dentro y obviamente roto. Claramente debía de descolgarse con facilidad y mi suegro cansado de él, lo tiraría al maletero. El problema es que si se descuelga esta pieza se puede colar entre los pedales y en plena marcha hacerte un lío de los buenos.



En el maletero también estaba el triángulo de emergencia original y en muy buen estado pese a la suciedad. También estaba el gato original bastante oxidado por cierto. Después descubriría de mala manera el porqué.


La moqueta del maletero no sabía si prenderla fuego o lavarla con ácido, restos de todo tipo de suciedad, grasa, aceite, escombros incluso arena de playa(el coche estuvo mucho tiempo en Canarias) abundaban por todas partes.


Y bueno, esto es todo lo que fotografié del interior aquel maravilloso primer día que despertó el motor de un largo sueño. En el próximo post iremos viendo todo mejor porque tocará limpieza y algunos pequeños cambios de piezas. Nos vemos en la próxima!

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