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viernes, 20 de enero de 2017

El despertar, 2ª fase de la restauración

Comienza la segunda fase de la restauración. tengo que admitir que esta fase es la que más me gusta, con cambios de importancia en la mecánica y en general una nueva vida para el coche. Con grandes viajes y uso a diario. Todo lo contrario que había hecho con el coche hasta ahora.

En la primera fase, me dediqué básicamente a limpiar todo a fondo y cambiar simplemente lo imprescindible, procurando moverlo lo mínimo y poniendo todos los papeles al día. Además de algunos cambios estéticos la primera fase fue lo que fue. Y como recordaréis dejé el coche tapado bajo techo en 2012 para partir a vivir una nueva vida al Reino Unido.

La idea era llevar lo antes posible el coche para la isla, pero la cosa se fue complicando por motivos que nada tienen de interesante en un blog de coches como este. El caso es que hasta Mayo de 2014, mi amigo David, al que dejé al cuidado del coche y de las llaves, no fue a por él. Por aquel entonces David había alquilado un pequeño garaje, diminuto en plan trastero que llamó BroGarage. Algo pequeño para arreglar los coches de los amigos y dejarlos guapetes. Nada que ver con lo que tiene ahora, pero eso es otra historia. El caso es que yo sabía que el coche no estaba bien allí donde lo dejé y David tenía un sitio techado y bien cerrado donde poder guardarlo y hacerle algunas cosillas para poder subirlo a UK.

El 20 de Mayo de 2014 David se plantó allí con una grúa y se encontró el coche en estas condiciones:


La funda que puse tan solo dos años antes, estaba totalmente destruida. Además alguien había estado usando mi E30 de mesa y/o banco de trabajo. Dejando herramientas encima, que se
tradujeron en bollos y arañazos. Estas imágenes me las mandó David por Whatsapp aquel día. Imaginaos mi cara después de llevar dos años sin ver el coche.


El freno trasero izquierdo estaba bloqueado. Ahí cometí el fallo yo, dejando el freno de mano echado. Para colmo los frenos no eran nuevos y tuvieron que dar unos buenos golpes a la rueda hasta que quiso girar. Al final pudieron subir el E30 a la grúa.



Mierda tenía toda la que queráis imaginar. Con el mimo que yo le había estado dando durante tres años...


Por supuesto el paso del tiempo y los elementos hicieron de las suyas en numerosas piezas del coche y otros elementos "más humanos" también.


Una vez el E30 llegó al BroGarage, David me mandó estas fotos con mejor luz. El coche tenía numerosos golpes y rayones que no tenía cuando yo lo dejé aparcado. Para ser un sitio cerrado con una verja, la gente que estuvo por allí no tuvo ni el más mínimo respeto por la propiedad ajena.




Los paragolpes y sus protectores fueron los más afectados, al igual que las puertas, por gente que aparcaba al lado y no sabría abrir una puerta imagino. Yo pienso que al ver el coche con la lona pensarían que estaba hecha de kevlar y que podían así dar todos los golpes que quisiesen a mi coche o algo así.



Tanto el capó como portón del maletero estaban muy arañados y abollados, se ve que los usaron de mesa. En las imagenes la suciedad lo disimula todo muy bien.



Allí quedó en el pequeño BroGarage de David, haciendo compañía a su Celica, que estaba preparando para circuito. No sabía lo que le esperaría hasta salir de allí, y yo tampoco...


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