-->

jueves, 21 de febrero de 2019

Avería de la válvula de la calefacción | PARTE 3 FINAL

Después de desarmar y limpiar a fondo toda la válvula de la calefacción con WD40, limpié con un cepillo y desengrasante las piezas de plástico también. La bobina donde se coloca la válvula, la rocié por dentro con limpia contactos y la deje escurrir durante tres días. Una vez todo limpio, lo monté y conecté a la batería del coche para probar si funcionaba o no. Momento tenso, porque no solo me jugaba el tiempo invertido en restaurar la pieza, también peligraban 250 euros de válvula nueva.

Al dar corriente la válvula cerró perfectamente y con fuerza. Como entenderéis, estaba más feliz que un regaliz. Una vez llegados a este punto, me dispuse a cambiar las juntas que trae, que obviamente estaban hechas polvo después de 30 años, de mal uso por cierto. Me pasé por el Leroy Merlin y casualmente no di con la más importante, la junta tórica central, la que está en el núcleo del mecanismo y que evita las fugas. Además esa estaba literalmente destruida como vimos aquí. Total que me llevé varias y midiendo adapté una cuyo diámetro interior era el mismo pero de exterior sobraba milímetro y medio. Siento no daros las medidas, pero no las recuerdo y olvide fotografiar el proceso, ya que pasé un buen rato cortando poco a poco hasta conseguir la junta tórica artesana.


La válvula viene remachada de fábrica, en teoría no es reparable ni está pensada para hacerse un
mantenimiento, que jodios... Para cerrar podía hacer dos cosas, remachar de nuevo o usar tornillos largos y tuercas. Me quedé con la segunda opción por si el día de mañana me toca abrir de nuevo.

El resultado es el siguiente:


Tuve que medir la separación de las cuatro caras para no apretar más de una esquina que de otra. Algo importante para que todo quede simétrico y no forzar las esquinas de plástico.


Como veis todo esta limpio y brillante.


Os hice esta foto de los tornillos(que incluyen sus tuercas) y de las arandelas. Estas referencias pueden serviros a más de uno y así ir a tiro hecho. Yo me tuve que llevar la base del cacharro para probar tornillo in situ.


Colocar la pieza en su sitio no es difícil, pero puede desesperar a más de uno. Con la tobera del aire de esa zona desmontada para trabajar mejor, primero introducimos el tubo que va al motor con la válvula algo inclinada hacia nosotros. Una vez dentro, la giramos hacia el lado del copiloto y tiramos con suavidad para unirla al radiador de la calefacción.


Antes de atornillar, colocamos la última junta para que no gotee con la unión al radiador.
Aproveché para limpiar los tornillos y tuercas originales. Las tuercas son cuadradas, mucho ojo de no perderlas.


Una vez todo bien colocado, solo faltaba conectar la clema que alimenta la válvula y purgar el circuito de refrigeración.


Tardé una hora en purgar el circuito y eso con la ayuda de un amigo. Prácticamente no había refrigerante. La cantidad de aire que tenía el sistema era impresionante. Cuanto todo estaba purgado, y el coche mantenía la temperatura del motor estable, la calefacción no funcionaba. Como imaginaréis me puse de los nervios, porque llegados a este punto resultaba todo algo desconcertante. No se fugaba agua, cambié el fusible de la calefacción y probé a hacer funcionar todo con y sin la clema conectada a la válvula. El tubo de entrada de agua al interior(el que sale de la culata) y que estaba por fin montado correctamente, no estaba caliente, aunque el coche estaba a 90 grados. Algo lo obstruía. No quería desmontar ese tubo porque no es fácil y me obligaba a desmontar todo el colector de admisión.

Al principio pensaba que se habría obstruido los 3 días que estuvo abierto. Total, que encendí el coche y dejamos que el agua corriese, a ver si salía por ahí y nada. Tiré en marcha del tubo de retorno y bingo!!  La avería que no solo era la válvula, también estaban los tubos en posición invertida como recordaréis, había estado bombeando aire al retorno. Una vez purgamos ese tramo de retorno la calefacción funcionó sin problemas.

En definitiva, he solucionado tres problemas de un plumazo. La calefacción con funcionamiento errático, el sonido como de reloj que era insufrible en carretera, producido por la válvula defectuosa y la fuga de agua, que al principio no sabía donde estaba, hasta que finalmente reventó de forma violenta. Todo gastando lo mínimo. Unos 8€ entre tornillos y juntas(me llevé varias para hacer pruebas) y otros 10€ de garrafa de refrigerante. Todo 18€ y la satisfacción de arreglar uno mismo el coche. Me he ahorrado 250€ de válvula nueva, o los euros que nos quisieran haber cobrado por una de segunda mano que dios sabe como estaría y que igualmente habría requerido abrirla para cambiar las juntas de 30 años y la garrafa de refrigerante.

Para despedirme os dejo con la foto del antes y el después. Un saludo y seguiré dando caña a la lista de cosas que el coche tiene por hacer que es acojonante.


1 comentarios :